LAURA DEKKER, La Vuelta al Mundo en 518 Días.

DÍA 169: 

Si puedes soñarlo, puedes hacerlo. 
A: 
Lola Kohn 
Durante la vida, muchas veces nos encontramos en situaciones donde el coraje nos hace luchar y ser consecuentes con nuestras ideas y actos, aunque tengamos que esquivar riesgos. 
También es probable que en algunos momentos tengamos que ir contracorriente; podemos elegir, quedarnos callados, tranquilos, y dejar que todo siga igual, o expresar nuestras ideas, logrando con ello probablemente, que el amor crezca, o que nos ganemos un mayor aprecio de los amigos. Ser valientes genera confianza, respeto, autoestima y vida. 
En 365 Días de Valentía Moral, compartimos la controversial historia de la holandesa, Laura Dekker, regatista de 16 años, quien se ha convertido en la navegante más joven en dar la vuelta al mundo en solitario, al timón de su barco, Guppy
Laura nació en el barco de sus padres, cerca de la costa de Nueva Zelanda, y navegó sola por primera vez, a los seis años. Cuando llego a los diez, comenzó a soñar con recorrerlo todo en un barco, y a los trece, se sentía lista y manifestó su intención de hacerlo.

Se encontró entonces, con la negativa de los Servicios de Protección al Menor en Holanda, ya que los asistentes sociales paralizaron el intento de Laura, pues querían asegurarse de que la chica concluyera la educación obligatoria hasta los 16 años. Adicionalmente, les preocupaban los efectos que podría tener en la jovencita, el estar apartada de su tierra y de sus amigos.

Cuando Laura se dio cuenta que el viaje se retrasaba, desapareció de su hogar. Fue durante una navidad. Finalmente la policía la localizó en la isla de San Martín, y tras exhaustivos análisis psicológicos, en 2010 los jueces dejaron por fin la decisión en manos de sus progenitores. divorciados, Dick y Babs Dekker, hicieron al final causa común. 

El padre siempre apoyó la aventura. Incluso la dejó navegar sola hasta Inglaterra a los 13 años. La madre,temía por la seguridad de la niña. Cuando dio su permiso fue por una razón ajena al viaje mismo.“Los servicios sociales la trataron como si fuera una delincuente”, dijo, al anunciar que se ponía de su lado.
Tuvo que hacer, eso sí, un curso intensivo de seguridad marítima. La holandesa pasó todos los desafíos y pudo llevar a cabo el polémico reto.
El 21 de agosto de 2010, Laura Dekker, ya con 14 años, zarpó desde Gibraltar hasta las Islas Canarias, donde permaneció varias semanas con el fin de esquivar la temporada de huracanes. De alli descendió hasta Cabo Verde, cruzó el Atlántico, alcanzo la isla de San Martín, el Caribe y el canal de Panamá, y llego a las Islas Galápagos. Tonga, Fiyi, Bora Bora, Australia, Sudáfrica y de nuevo San Martín.


Durante su largo recorrido, practico surf y buceo, y descubrió una nueva afición: tocar la flauta, porque “era más fácil de tocar que una guitarra con el mal tiempo”.

La última etapa del viaje la realizó a través de alta mar, y con fuertes vientos desde Ciudad del Cabo (Sudáfrica), en una travesía que duró 41 días. Cuando bajó del barco lloró y luego cruzó el muelle acompañada por su madre, padre,hermana y abuelos. “Hubo momentos en que me preguntaba: 
“¿Qué diablos estoy haciendo aquí?”, pero nunca quise parar, porque era mi sueño,y yo quería hacerlo”.


Fueron 518 días de viaje sin ir contrarreloj, haciendo varias escalas para descansar e impregnarse de otras culturas. Laura llevó su cámara de vídeo en la que fue relatando todas sus vivencias. Estas, además de las que grabó el director debutante Jillian Schlesinger, durante algunas de las escalas que realizó la joven, componen el documental ‘Maidentrip’ que se ha estado proyectando en diferentes festivales de cine de Estados Unidos.

Tras su aventura, Dekker regresó a Nueva Zelanda, donde trabaja en la industria náutica, al tiempo que estudia para obtener el título de capitán. Además, da conferencias sobre su experiencia.
Laura ha dicho: “He superado tormentas y dificultades y he velado por mi seguridad y la de mi barco, demostrando que podía valerme por mí misma”.

Todo lo anterior evidencia su forma de ejercer la valentía y hacer la diferencia, de una manera muy particular; se puede estar de acuerdo o no con lo que la niña quiso llevar a cabo, pero es indudable que Laura Dekker, es un ejemplo de superación personal, una joven que decidió hacer su sueño realidad, y lucho para lograrlo.
Esta actitud es inspiradora para extrapolarla a otros sueños y batallas por concretarlos. Y no olvidar el dicho:“Si puedes soñarlo, puedes hacerlo”. Los invitamos a ver el trailer del documental “Maidentrip”. Al verlo en retrospectiva, y conociendo la historia, se disfruta a plenitud.

Deja tu comentario

Loading Facebook Comments ...

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *