DÍA 10: Abebe Bikila y Hailé Ghebresel-lassiè.

Corro así porque es mi destino!

De acuerdo al Misionero José Molina Molina de Bitácora de África, Etiopía le disputa a Kenia el liderazgo olímpico de las carreras de fondo. Señala que los jóvenes africanos se entrenan corriendo en un viejo hipódromo, en la carretera y en el Monte Entoto que es una montaña sagrada. La energía que anima a estos jóvenes es el sueño utópico de obtener una victoria en los Juegos Olímpicos, y esto es de gran importancia en África.

Molina Molina reseña dos ejemplos que sirven de referencia como Valentía Moral: Abebe Bikila, llamado Un Rey Descalzo, y Hailé Ghebresel-lassiè.

Abebe Bikila – Un Rey Descalzo – es una referencia para los jóvenes, ganò el maratón en las Olimpíadas de Roma en 1960. Abebe era un soldado de la Guardia Imperial del Negus, su entrenador le aconsejó que corriera el maratón de Roma descalzo, pues sus pies estaban acostumbrados a los caminos pedregosos de su país y, si calzaba iba a sentirse incómodo sobre los adoquines de la vía Appia Antica. Este detalle entró en la historia de las Olimpíadas. Cuatro años después, Abebe, ya calzado, realizó una hazaña que pocos repiten. Ganó de nuevo el maratón olímpico de Tokio.

Además de Bikila hay otros valientes corredores como es el caso de Hailé Ghebresel-lassiè. Hijo de unos campesinos que tenían solamente la abundancia de hijos: Cinco muchachos y cuatro chicas. Hailè corría cada día como si fuera perseguido por un león. La escuela estaba a 18 kilómetros de su hogar, Hailè no sabía andar, siempre corría, apretaba con un brazo los libros y los cuadernos contra su cuerpo y con el otro brazo se balanceaba entre cielo y tierra, como un péndulo. Aún hoy corre de la misma forma, con un brazo pegado al cuerpo y el otro penduleando, para marcar el ritmo. Fue el primer atleta que bajó el record de los 5.000 metros a menos de 13 minutos. 

Los niños etíopes cada mañana se levantan temprano y se van a correr para transformar lo imposible en posible. La ilusión de alcanzar una vida mejor y poder sacar a sus familias de la miseria. Estos adolescentes están motivados existencialmente.

Esta es una Lección aprendida con Sabiduría Incorporada: 

La Valentía Moral es com

o las carreras de fondo!


Hay también un sonido que trae el viento.…Tam…Tam…Tam 

Son tambores los que están hablando….

¿Y por qué tambores? Porque esta historia comienza en el África. (L. Bodoc)


Fuente: África, Fundación Sur. Bitácora Africana (2013)

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