DÍA 353: XIONG SHUIHUA, Cuando la Generosidad, No es un “Cuento Chino”.

Si sonrío, el espejo me devuelve la sonrisa.
Ghandi.
Te acuerdas de la canción: “Si yo fuera rico…” en la que el que canta va diciendo todooo lo que haría si llegara “ser rico”?
O la frase, “Si yo me ganara la lotería, haría tal o cual cosa”?

Son millones las personas que apuestan y ponen sus sueños y plata, en la posibilidad de ser los grandes afortunados de la semana, del día….y llevarse “el premio soñado, a casa”.

Te preguntamos: Y tú…Que harías si fueras rico? Si el azar, la suerte te acompañara, y lograras alcanzar una gran fortuna?
Qué harías con todo ese dinero?
Bill Gates, por ejemplo, ha dicho que contribuye a proyectos filantrópicos. Steve Jobs, se jactaba de jamás haber dado una ayuda. Cada cabeza es un mundo…dicen!

Nuestra nota de hoy, trata acerca de un joven que soñó con “salir de abajo”, que lo dejo todo, en el humilde pueblo donde nació y creció, y se fue en búsqueda de un futuro mejor… y lo logró con creces!!!!!

En 365 Días de Valentía Moral, dentro de nuestro “Ciclo de Buenas Noticias”, les presentamos el caso de  Xiong Shuihua, un empresario del acero en China, de 54 años de edad, cuya acción pareciera ser un “cuento chino”, como se les denomina a veces a aquellas historias de No Creer.



Xiong, nacido en la villa de Xiongkeng, un pequeño pueblo,muy humilde, al sur de China, donde las familias vivían en chozas de madera rodeadas de caminos llenos de barro, guarda un grato recuerdo de los habitantes de ese municipio, ya que él y su familia, fueron muy bien tratados por todos, cuando no tenían prácticamente nada. 


Tal vez no tenían“dinero”, pero si otras cualidades…tal y como se puede inferir de las palabras señaladas por un anciano del pueblo donde nació Xiong: 
“Me acuerdo de sus padres. Eran personas de buen corazón que se preocupaban mucho por los demás, y es genial que su hijo haya heredado esa bondad”.

Xiong se convirtió en un exitoso industrial en el campo del acero, en China, y ELIGIO Y DECIDIO, que hacer con la gran fortuna que logró acumular con el tiempo, algo que pareciera ser más un “Cuento de Hadas”, que la vida real. Es por ello que esta acá hoy, en el marco de nuestro “Ciclo de Buenas Noticias”.


50 años después de haber abandonado su pequeño y humilde pueblo, el empresario, como muestra de gratitud extrema a todas aquellas personas de su comunidad, que le ayudaron a crecer y salir a buscar una vida mejor, les entregó, gratuitamente, un plan de bienestar general,  para reemplazar las chozas donde vivían, por unas viviendas de calidad.

En total, se han construido 72 apartamentos, siendo los más afines a su familia, acreedores a un premio extra: 18 villas a estrenar, con sus correspondientes terrenos individuales.  



Además de estos beneficios, Xiong se ha comprometido a pagar tres comidas al día a todos los ancianos que viven en el pueblo, hasta que éstos mueran. Y por si fuera poco, también pagará un sueldo a aquellos que perciben pocos ingresos. 

Este derroche de bondad y buena voluntad, le ha costado la cantidad de 6,3 millones de dólares.
“Había ganado tanto dinero, que no sabia qué hacer con él, y no quería olvidar mis raíces”,  dice Xiong, “explicando” la razón por la  que pudo permitirse ese regalo”.
“Yo siempre pago mis deudas, y quería asegurarme que las personas que nos ayudaron a mí, y a mi familia, les fuera retribuida la gentileza que nos ofrecieron.”


Es curioso… muchas personas adineradas, participan activamente, fundan organizaciones benéficas, o ambas, pero lo que hizo este hombre, Xiong Shuihua sin duda, es un caso aparte, algo increíble y realmente ejemplar. Se trata de un “Héroe casi anónimo”, y alguien que “le sonrío al espejo, y éste le devolvió la sonrisa”.

Su historia es inspiradora y nos recuerda el valor de la generosidad, en tiempos donde, muchas veces, lo que prevalece es el egoísmo o la “tacañería”, por decir lo menos.
Xiong aplica el famoso dicho: “Quien Da, realmente es más feliz, que quien Recibe”. Él Hace la Diferencia, y de que forma!

En nuestra opinión, lo más valioso de este hombre chino, no es el dinero que logro acumular- que por supuesto tiene todo el mérito que cabe- sino sus ganas de retribuir y su satisfacción de hacer un acto humanitario y con sentido; una obra de amor, de devolución, de generosidad a quienes a su vez lo hicieron con él, cuando y como pudieron.   

Es uno de esos “Héroes Anónimos”, que prácticamente no aparecen en las noticias, y que deberían también  ocupar las portadas de los mayores y menores diarios de cada rincón del mundo. Un ser humano, que ha dado una lección propia de un cuento de navidad.



Ayer leímos, como podíamos donar un Ipad usado o nuevo, para ayudar a los pacientes con Alzheimer. Hoy recordamos que podemos ser solidarios con los que, sin esperar nada a cambio, nos ayudaron, o que podemos contribuir a los sueños de otros, que como Xiong, necesitan “una mano”.

Lo que uno da, “el Universo se lo devuelve”…dicen. Podemos creerlo o no…pero, nos animamos a intentarlo?
Feliz día!

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FUENTES
LAVOZ DEL MURO
ctualidad.rt.com
elrobotpescador.com

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